De camino a la Foz

Justo en el camino que dirige a la Foz de Lumbier, paisaje agreste con una estrecha garganta labrada por el río Irati y declarada reserva natural, se encuentra esta vivienda a la que sus dueños quiseron dar un aire más actual del que tenía.

Con dos hijos en edad universitaria en la que todo su tiempo lo pasan metidos en la habitación, sus dormitorios se trabajaron desde la idea de montar espacios cómodos y dinámicos que destacaran su carácter y estilo. Mobiliario a medida lacado en la chica y maderas naturales en el chico, tejidos con color y detalles juveniles con un toque "adulto". Piezas justas sin recargar espacios. Luz estratégica alumbrando los rincones deseados. 

En el dormitorio principal se combinaron materiales modernos, como la polipiel,  con un estilo más clásico en la línea de las mesillas. Lámparas neutras uniendo los contrastes y creando sintonía al ritmo de los tejidos claros con un punto de color. 

La parte baja de la vivienda se contempló como un todo, con la única separación de una cristalera en la cocina, que dividiese los espacios sin corte visual. Crear un ambiente familiar y de amigos era fundamental para sus dueños, que buscaban una estancia confortable desde la apertura de la puerta a la calle. Eliminando tabiques conseguimos que la presentación de la casa fuese mucho más atractiva y aportamos una luz que de forma original era escasa. De esta forma poder cocinar mientras mantienes contacto con el resto de la gente en el salón o comedor fue un reto conseguido.

La cocina se mantuvo original con el único cambio de lacar puertas y  reemplazar encimera. Una forma de conectarla con el estilo del resto del salón para que estuviera perfectamente integrada sin realizar mucha inversión.

El entorno exterior era imejorable...un lujo trabajar rodeada de tanta naturaleza. 

 

 

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación.
Al continuar con la navegación entendemos que aceptas nuestra política de cookies.